miércoles, 15 de octubre de 2014

Reflexión

Hi! Soy consciente de la poca actividad del blog, y pido disculpas, pero eso no significa que esté alejado del juego, ni mucho menos, pues me gusta mucho el rumbo que están tomando las cosas. No sé si por puro sentimiento o porque realmente tengo razones, supongo que un poco de ambas.

En primer lugar, desde el formato pasado tenemos un meta consolidado, con 3 nombres propios, Shaddoll, Satella y Burning Abyss. 

El mejor de todos ellos, hoy por hoy, sigue siendo Shaddoll, en numerosas variantes. Es un arquetipo que me enamoró desde que los vi por primera vez. El diseño de las cartas, el tipo spellcaster, el atributo dark y especialmente su mecánica de juego, con fusiones. Para aquellos que llevamos jugando a este juego desde su nacimiento, ver fusiones en el metagame nos hace un poco más felices, del mismo modo que sentiremos algo parecido cuando llegue al TCG Necloth, que pone a los rituales donde se merecen estar. Shaddoll no es un meta tan abusivo como lo han podido ser los de anteriores formatos, pero su éxito es evidente, y se debe principalmente a lo bien adaptados que están al meta. Lo de poner monstruos set es algo que se había perdido, y salvo Hero, nadie jugaba fusiones. Shaddoll vino para cambiarlo todo, usar fusiones a saco y "setear" monstruos en cualquier momento, a sabiendas de que harán efecto al ser volteados o destruidos. Ese es el primer gran punto, poder colocar monstruos de una forma menos pasiva, obligando a nuestro rival a atacar o gastar recursos para evitar los flips effects, destruyéndolos y dando opción al segundo efecto de los Shaddolls. Pero como eso igual no era suficiente para alzarlos en lo más alto, se añadieron fusiones a la ecuación, con las cuales se obtiene ventaja. Los Shaddolls fusionados harían efecto y la propia fusión también (Winda bloquea, Construct destruye). Para solucionar el problema de que las fusiones necesitan una carta que haga la fusión, todas las fusiones Shaddoll recuperan su mágica de fusión, y asunto resuelto. Pero no nos quedemos ahí, pues la clave de su éxito radica en Shaddoll Fusion, una mágica de fusión como otra cualquiera, sí, pero que se come al meta con ese pequeño detalle de fusionar desde el deck. Eso lo cambia todo. ¿Quién empieza ahora poniendo un Dracossack en mesa sin saber lo que juega el rival? Ya no puedes marcarte esa vacilada, porque una Shaddoll Fusion te cruje, te hacen un +4 y te humillan. Es tremendo eso, remontar un duelo sólo porque tu rival trae algo del extra, y por ello ha generado un temor muy generalizado, obligando a muchos a jugar prácticamente sin extra en el matchup contra Shaddoll. Y pregunto yo, ¿qué es peor, el remedio o la enfermedad? ¿Es peor jugar sin extra o que te saquen ventaja fusionando desde el deck? Ese es el gran dilema que hace grande a Shaddoll en las mesas de juego. No es un deck sencillo, ni para el jugador ni para el oponente, pero tiene un potencial asombroso por su adaptación al meta y por su amplio abanico de variables en cuanto a decks se refiere. Un gran trabajo hecho por Konami, al menos en mi opinión.

El segundo es Satella, un deck rank 4, de esos que están tan de moda ahora. No tiene mucho de especial, es una versión mejorada de lo que fue Ninjas, Thunder Family o Fire Fist 4 axis (no es mejor que Gadgets en su apogeo, simple y llanamente por la Offering, que daba más recursos y velocidad al deck). Buscador Deneb, invocador Altair, y cerrar un círculo en el que puedes hacer xyz rank 4 cada turno. Añades algunos monstruos más, para burn, invocar de la mano o tirar desde el deck, y pones trampas que sostenga tu xyz. La clave de su éxito, evidentemente, es su consistencia, pero si nos fijamos en alguna carta concreta, es Stellarnova Alpha. Una carta trampa que niega lo que le apetezca, siendo counter, al coste de tributar un monstruo "tellarknight", pero a cambio robando 1 carta. Pocos negadores han sido tan buenos como ella. Pero el problema real viene si Delteros está en mesa, pues niega, roba, activa Delteros, que trae desde el deck a Vega/Altair, revivimos Deneb para buscar o al propio Delteros, por si tenemos otro Stellarnova Alpha set, y ya nos reímos del todo. Los rank 4 están en su apogeo, como era lógico pensar cuando salieron los xyz, y mucho han tardado. Mi única queja contra este deck es el diseño de los monstruos, que salvo los xyz, son bastante feotes (Alsham es bonico, más o menos).

El meta que queda por analizar es el que ha dado el campanazo, Burning Abyss, del que ya hablé en un post anterior y no voy a volver a hacerlo ahora.

Viene nuevo soporte para todos, y hará que sean más fuertes de lo que ya son, de modo que la banlist va a jugar un papel importante en todo esto. Además se acerca Qliphort, el primer deck pendulum competitivo, jugando Skill Drain de base, e incluso Vanity's Emptiness, y un poco más a lo lejos Necloth, el arquetipo de rituales capaz de ganar a cualquier cosa con triple Trishula y Brionac. Negadores, protectores, buscadores, win conditions, vienen al completo, con ansias de hacer que el triunvirato del meta pase a ser un gobierno de al menos 5.

Y mientras el meta está así, muchísimos decks permanecen en un segundo plano, pudiendo dar el campanazo en cualquier momento, pues son sólidos y capaces de competir contra el meta, véanse Madolche, Lightsworn, Spellbook, Evilswarm, Karakuri, Dragon Ruler, Bujin, Fire Fist, Fire King, y un larguísimo etc.

Fusiones y Rituales, Pendulums, meta competido y variedad de decks y recursos a favor y contra todo. Eso es lo que ha hecho que me guste el rumbo de este juego, desde hace un tiempo y dios sabe hasta cuándo.


Antes de despedirme, como venga The Necloth of Trishula, y no venga el propio Trishula, Dragon of the Ice Barrier, me voy a cagar en Konami hasta quedarme vacío.

Nada más por ahora, suerte y al turrón!

Enjoy!

Antonio